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En este número

EDITORIAL

FUNCIÓN Y SIGNIFICADO DE LA METÁFORA “PADRE” EN Is 63:7-64:11

IMÁGENES DE YHWH COMO MADRE EN LA BIBLIA HEBREA

ANA, LA MUJER DE ORACIÓN

AGAR: LA ESCLAVA PROTEGIDA POR DIOS

Números Aire de Dios
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Este número del “Aire de Dios” está dedicado a descubrir y relacionar la maternidad y la paternidad en la Biblia con el propósito de visibilizar el rol protagónico de las mujeres madres, esposas, compañeras en la historia de salvación.

Abordamos este tema con dos autoras por un lado Pinky Riva nos presenta dos artículos. El primero desarrolla desdeTrito Isaías (Is 63:7-64:11) la metáfora de Dios como padre ligada a la de Dios rescatador. El segundo artículo nos presenta un breve paseo por la Biblia Hebrea tras las huellas de la maternidad de Dios, textos como los de los profetas Oseas o deDeutero Isaías nos muestra esta imagen hasta que nos topamos nuevamente conTrito Isaías un texto precioso deis 66,7-14ª en el que encontramos a YHWH – Madre, ligada ésta metáfora a la del alfarero. Por un lado la comunidad de Trito Isaías exige la presencia de Dios como Padre y recibe la respuesta de Dios quien se presenta como Madre para la comunidad.

Yolanda Rosas nos acerca a dos matriarcas del Primer Testamento. Por un lado está Ana una mujer con mucha fe y de oración, quien es bendecida con un hijo en una sociedad que hizo de la maternidad la razón de ser de las mujeres,y nos presenta a Agar la esclava que recibe una promesa de Dios y quien le da un nombre. Dos mujeres muy diferentes pero con una relación estrecha con Dios y su proyecto salvífico.

Esperamos que disfruten este número del boletín. Agradecemos siempre sus comentarios, sugerencias y que lo socialicen entre sus contactos.

En el mes de las madres les saludan:

Matriarcas invisibilizadasen la Biblia





En este artículo queremos enfocar las subunidades del texto donde se utiliza la metáfora “padre” para hablar de YHWH, con el fin de entender su función y significado dentro del texto analizado.

Traducción Is 63,16

Este versículo no presenta problemas a la hora de la traducción. Solamente hacemos mención de las acepciones que hay en cuanto al término, traducido aquí “desde tiempo antiguo”, que se traduce también “desde siempre”, “desde eternidad”.
Estructura

La invocación a YHWH como Padre es una afirmación doble que está a los extremos del verso, como podemos apreciar en la estructura. Un elemento que centra el énfasis en el título de YHWH como Padre es la presencia de pronombre “tú” al inicio de las dos cláusulas (a – a’) que afirman la dicha relación. Esto contrasta con las dos cláusulas centrales (b – b’) que inician con los nombres de quienes han dejado de fungir como padres para la comunidad: Abraham e Israel (=Jacob). En las clausulasa y a’ la relación entre “tú” y “nosotros” queda definida por el verbo “ser”. Significativamente, el llamado no es a que YHWH los “conozca” o “reconozca” - como en el caso de Abraham e Israel, quienes por sus acciones (desconocer, dejar de reconocer) – sea cual fuera el significado que éstas tengan para la comunidad en este contexto – han dejado de ser viables como símbolos paternos para la comunidad. YHWH es padre y la comunidad le recuerda este vínculo inquebrantable que se basa en las acciones realizadas por YHWH en el pasado (“el que nos rescata” desde antiguo).

Uso de la metáfora en Is 63,7-64,11

El contexto que la comunidad del Trito Isaías (Is 5666), vive definitivamente influye en el desarrollo y la comprensión de la relación YHWH/Pueblo, que se expresa aquí en términos de padre/hijo. La desesperación, el desamparo en el que se sienten como vimos claramente en el texto, desemboca en no sólo reconocerse hijos de Dios, sino en la urgencia de “recordarle” a YHWH la responsabilidad que tiene como Padre frente a ellos.

No es un Padre que sigue los cánones establecidos de la sociedad patriarcal. Encontramos en la imagen de padre desarrollada en este texto tres elementos importantes

El primero está relacionado a la contraposición que se hace de YHWH y los patriarcas, reconociéndoles como inadecuados para responder a sus necesidades. De esta forma YHWH asume de alguna manera la cabeza de esa familia terrena. Sus hijos no se sentirán más huérfanos.

El segundo elemento es la combinación que se hace de metáforas, se relaciona YHWH Padre y go’el el rescatador otro elemento familiar muy arraigado en la tradición del pueblo. Una vez más lo que hace es resignificar esta institución depositando en YHWH la salvación, el rescate del pueblo. El título de YHWH como go’el (rescatador) , es propio de la legislación familiar israelita. En este texto YHWH es interpelado y se le recuerda su papel de go’elcomo lo fue al sacar al pueblo del exilio en Babilonia. En la relación YHWH Padre – rescatador, la acción de YHWH es denominada de redención, Él mismo, es go’elde Israel. Es así que la solidaridad de YHWH está íntimamente relacionada con la liberación de la opresión y del cautiverio.

El tercer elemento,que considero el más importante a tomar en cuenta, es el referido a la responsabilidad que se le da a YHWH por la situación que el pueblo está viviendo, a partir de que YHWH se reconoce no sólo Padre sino go’el ha de responder de forma positiva a la situación de desesperación extrema a la que enfrenta la comunidad del Trito Isaías.

El cuarto elemento tiene que ver con las características que se buscan en este padre. Ya en 63:9 se hace referencia a dos elementos importantes el amor y la compasión, elementos que son descritos cuando se hace memoria histórica de la actuación poderosa de YHWH. El v15 también lo expresa al preguntarse ¿dónde está la conmoción de tus entrañas?, ¿es que tus entrañas se han cerrado para mí?

La actuación del YHWH que se necesita es de mayor cercanía, justamente porque se le ha sentido ausente. Hay una especie de pérdida de identidad, la que era dada por los patriarcas que se reconocen inoperantes. Este padre que buscan envuelve características que podrían parecer contradictorias: fuerza, celo, redención, amor, misericordia, compasión, cercanía, presencia atemorizante para los enemigos. Pero la metáfora central Padre, unida a go’el, establece, sobre todo, la búsqueda de reanudar los lazos de cercanía e intimidad, de presencia y constancia que la comunidad percibe que se han perdido en el alejamiento de YHWH.

Traducción Is 64,7



En la estructura, a diferencia del 63:15, vemos que el pronombre “tú” no se encuentra en forma paralela en las clausulasa y a’, sino en forma quiástica. Así se relaciona íntimamente a YHWH con “formador” y con Padre, ligados por el posesivo “nosotros”, padre nuestro eres tú y tú nuestro formador

De la misma manera las clausulas b y b’ forman una estructura quiástica que relaciona en forma cruzada el “nosotros” con la “arcilla/hechura de tus manos”.

La presencia repetitiva del “nosotros” y “nuestro”, junto con el “tú”, son significativas, pues destacan la convergencia de las relaciones de la comunidad con YHWH. Las metáforas no se limitan a YHWH, sino también abarcan a la comunidad, al pueblo, como arcilla en las manos de su padre/creador. Precisamente en esta unidad la comunidad reconoce su responsabilidad en la distancia establecida con YHWH, lo que se refleja en la incorporación de sí mismas como la “arcilla” y la “hechura de tus manos” en el texto. A la vez, el apelo a YHWH como padre y formador/creador plantea un argumento en contra de su ausencia y el abandono de aquello que ha creado.

Función y significado de la metáfora

El uso de la metáfora en esta sección de la súplica plantea la relación de YHWH como Padre en clave de esperanza. Se describe una relación en la que ambos deben asumir un rol para responder a la crisis concreta que vive la comunidad. La incorporación del sujeto “nosotros” se relaciona con la confesión de culpa en el v5, y señala una corresponsabilidad en la relación. Pero ambas metáforas, padre y alfarero, comunican la dependencia total de Israel ante la iniciativa de YHWH. Refleja una relación posiblemente primaria, es decir de padre a hijo. La segunda imagen de alfarero también relaciona a YHWH como sustentador y creador de la vida de Israel.

Las dos metáforas están juntamente empleadas en 45:9-10, donde YHWH habla con completa autoridad en relación a Israel y su propio futuro. Más aún, la metáfora de alfarero es más representativa en el Isaías exílico a través del verbo formar que va detrás del sustantivo alfarero. YHWH está identificado con la vida de Israel y ahora debe actuar de acuerdo a eso. La tercera característica en el v7, “hechura de tus manos” refuerza la iniciativa de YHWH y su relación con Israel.

No hay que perder de vista el lugar que ocupa esta metáfora, justamente después de reconocer la comunidad su pecado y de constatar la lejanía de YHWH, viene como una especie de constatación, que después de todo hay esperanza y esa esperanza está en la confesión de YHWH como Padre.

La partícula conclusiva (más que adversativa) con que empieza el v7 (weattâ) es característica después de un planteo, narración positiva, de confianza. (Croatto 2001, 380).

De cierta forma, la paternidad de YHWH ligada a la metáfora de alfarero es el último recurso que tiene la comunidad para resolver de alguna forma la situación que están viviendo. Esto les servirá para cerrar la unidad haciendo el pedido a YHWH de misericordia frente al pecado descrito del pueblo.

“Nosotros somos tu pueblo”, en el v8, resume la razón de la metáfora de Padre y Alfarero. Es Padre de “todos nosotros” pues “hechura de sus manos” somos todxs. Ahí reside la fuerza de la metáfora, en la esperanza que encierra en la eterna y nueva manera de entender a YHWH cercano a la cotidianidad del pueblo, cercano hasta lo más íntimo, de ahí viene la esperanza y la exigencia a YHWH.

Conclusión

Nos hemos acercado a la metáfora de YHWH-Padre desde este hermoso lamento comunal, que nos ha permitido percibir la realidad (desesperanza, desánimo, conflictos internos, abandono de YHWH) que la comunidad del Trito Isaías estaba viviendo.

Hacer el recorrido por el amplio contexto literario de la perícopa nos ha permitido identificar mejor la función que la comunidad del Trito Isaías le asigna a la metáforaPadre a YHWH-en el conjunto del lamento. Esto nos lleva a determinar:

En la Biblia Hebrea, la designación de YHWH como Padre no es exclusiva del Trito Isaías, se le puede encontrar en otros –contados- textos, la mayoría de ellos postexílicos . Lo que sí es claro es que en la Biblia Hebrea, nunca apareció Dios tan claramente como el único Padre de su pueblo, como en el momento mismo en que Abraham y Jacob, cuya herencia es ocupada por intrusos (Ez 33,24), parecen olvidar a su posteridad (Is 63:16). La paternidad de los patriarcas que en tiempo del exilio es inoperante, ensalza la paternidad, ligada a la inmensa ternura de YHWH.

Lo importante en este caso específico es el momento histórico en que la comunidad llama a YHWH Padre: después del exilio en Babilonia. La experiencia de la comunidad con la diversidad que confronta ha cambiado radicalmente la forma de relacionarse con YHWH. Este proceso se puede ver en la comparación con el Dios del Deutero Isaías; Es más bien una relación de amo/señor con su siervo La dependencia creada con YHWH es muy diferente a la que encontramos aquí en el Trito Isaías, donde, al utilizar esta metáfora y clamar a YHWH como Padre, se busca una comunión íntima con YHWH, la confianza de ser su hijo, al que se protege y rescata y crea.

Podemos definir que el YHWH guerrero es para los enemigos, el YHWH cercano, familiar, el padre es lo que el pueblo busca para sí. También las metáforas “complementarias” se pueden ubicar en el ámbito familiar: el rescatador como pariente cercano y el creador/formador como el que da a luz, el que cría al hijo.

La paternidad de YHWH aparece ligada a dos metáforas que describen dos modelos de Dios cuyo significado resalta a lo largo de la historia del pueblo de Israel:

Dios Padre - Dios que rescata “desde siempre”, este elemento ligado al tema del Éxodo acontecimiento que marca el nacimiento del pueblo de Dios, ligado además al nuevo éxodo, la liberación de Babilonia.

Dios Padre - Dios alfarero está relacionado a la creación la imagen antropomorfa de Dios quien moldea a la persona y a partir de lo cual se convierte en no sólo su creación sino en su hijo.

La comunidad no vive una situación característicamente patriarcal , pues han definido que estos padres no son lo que ellos necesitan. Sin embargo se recurre al uso de una metáfora antropomórfica para nominar a YHWH, dándole un nuevo giro a la concepción de padre. La lectura –posterior- que se hace de este texto, hace que toda la carga androcéntrica y patriarcal cubra la concepción de Dios padre de la comunidad del Trito Isaías

El texto no muestra la carga androcéntrica, pues los atributos que se le dan al Padre son sumamente femeninos, están relacionados más bien con las características de una madre. Cuando se habla de YHWH se utilizan términos como (bondad/gracia) tub(bondad) rahªmim(misericordia). La palabra en 15e, que se usa en la metáfora de Padre se traduce como entrañas, es la misma que en el v7 se traduce por misericordia, como ya señalamos. Es verdad que también aparecen otros términos que se usan para YHWH como liberó , rescató , levantó , llevó . Pero extrañamente están en forma de pasado; la actuación que el pueblo necesita hoy es la de cercanía, la de ternura, busca un Dios con entrañas de misericordia.


Pinky Riva

El texto de Is 66:13 tiene una gran importancia ya que es el único texto en la Biblia en el que YHWH se designa explícitamente como madre, enfocamos brevemente otros textos donde YHWH es representado, con diversas imágenes maternales con el fin de valorar la particularidad de nuestro texto y su relación con otras formas de presentar a YHWH como madre. Tres textos de Isaías usan imágenes que claramente se refieren a YHWH como madre (42,14; 45,10; 49,15), mientras que en Os 11,1-4 encontramos imágenes que podrían referirse tanto a una madre como a un padre.

a) La crianza de Israel en Os 11,1-4
1 CuandoIsrael era niño, lo amé,
y de Egipto llamé ami hijo.
2 Cuanto máslos llamaba, más se alejaban de mí:
ofrecían sacrificios a los Baales,
e incienso a los ídolos.
3 Yo enseñé a caminara Efraín,
tomándole por los brazos,
pero ellos no sabían que yolos cuidaba.
4 Con cuerdas humanaslos atraía,
con lazos de amor;
yo era para ellos como los que alzan aun niñocontra su mejilla,
me inclinabahacia él y le daba de comer.

En este texto hay un lenguaje parental que establece la misma cercanía, cariño, calor y seguridad que encontramos en Is 49 y en nuestro texto de estudio. Pero no queda claro en el texto si la imagen es de un padre o una madre, podría ser cualquiera de los dos, dado que los verbos están en primera persona singular común. La suposición de que se refiere a una imagen de madre se basa principalmente en la frase “me inclinaba hacia él y le daba de comer”, debido a que en la cultura patriarcal es la mujer (aunque no necesariamente la madre) la que da de comer a los hijos pequeños. Por otro lado, sin embargo, el padre es quien tenía a cargo la educación de los hijos, otra imagen que aparece en el texto.

La misma ambigüedad de este texto es interesante en sí, ya que ambos padre y madre se asocian con el cariño y el calor de la relación hijos-padre/madre. El cuidado, la seguridad, los lazos entrañables que unen a Israel con YHWH se establecen en términos que reflejan relaciones familiares de primer orden, sea con la figura masculina o femenina. Con estas imágenes el texto resalta lo inconcebible de la infidelidad de Israel, ante el gran amor de YHWH, evidenciado en esta relación tan estrecha.

YHWH como madre en Isaías

Interesantemente, de los tres textos de Isaías que utilizan imágenes maternales para hablar de YHWH, dos se refieren directamente al parto y uno al amamantamiento. El único que une la imagen materna al sentido de consolación y acogida es el tercero (49,15) que se refiere al amamantamiento. Consideramos brevemente cada texto a continuación:

a) Is 42,14
«Estaba mudo desde mucho ha,
había ensordecido, me había reprimido.
Como parturienta grito,
resoplo y jadeo entrecortadamente.

Este versículo está dentro de una unidad denominada un himno de victoria (42, 13-17). El himno alaba a YHWH por su proeza como guerrero que se alza contra sus enemigos (v13). A partir del v14, YHWH habla y se compara a sí mismo a una mujer en labor de parto para anunciar que ya no guardará silencio, sino que actuará con fuerza y poder. La imagen del parto no habla de hijos o nacimiento, sino de la fuerza y energía que implica esta labor. Para describir el acto utiliza tres verbos puntuales referidos a lo auditivo. Se la escucha (a YHWH) suspirar, resollar, jadear. El texto destaca la energía que supone el acto de dar a luz. Esta energía es la que YHWH-mujer despliega en sus acciones transformadoras (v15-16). Es una fuerza que se escucha, en oposición al silencio de v14a.

b) Is 45,10
¡Ay del que dice a su padre!:
«¿Qué has engendrado?»,
y a su madre:
«¿Qué has dado a luz?»

Este verso supone el cuestionamiento de una obra realizada por YHWH. En el v9 la misma pregunta se plantea utilizando la metáfora de la vasija y el alfarero. El cuestionamiento al que aluden estos dos versos se ubica dentro del contexto del oráculo de Isaías 45,1-13 en el que YHWH suscita a Ciro como su instrumento de restauración del pueblo. YHWH se afirma creador del universo y del pueblo, y como tal, con pleno derecho para usar a Ciro para cumplir sus propósitos.

Las preguntas son retóricas y sólo indirectamente sugieren que se establece una imagen de YHWH como madre del pueblo. Esta madre que ha dado a luz se une a la imagen del padre engendrador. Aquí, en el caso de la madre, el hebreo utiliza la raíz , que hace alusión alos dolores de parto al acto mismo de dar a luz; mientras que en el caso del padre se utiliza la raíz , que en hifil se refiere al acto de engendrar.

c) Is 49,15b
¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho,
sincompadecerse del hijo de sus entrañas?
Pues aunque ésas llegasen a olvidar,
yo no te olvido.

Este texto es el que más se acerca al sentir de nuestro texto de estudio. La intención y el contexto en que se expresa establecen la coincidencia de imágenes. En los dos textos anteriores, la terminología que acompaña la imagen de YHWH como madre es de fuerza (Is 42) y de dominio (Is 45). En este texto (Is 49), sin embargo, nos encontramos con un anuncio de esperanza, de alegría, que busca animar y consolar a la comunidad ante la expectativa del retorno a Jerusalén. El profeta está hablando a los desterrados cautivos en Babilonia, aunque a partir del v 14 YHWH no se dirige a éstos, sino a la ciudad de Jerusalén.

Sión se siente abandonada por YHWH, según indica el v 14. La respuesta de YHWH recurre a imágenes maternales para reafirmar la relación inquebrantable, la imposibilidad de que YHWH se olvide de sus hijos. Al igual que en Is 66,13, YHWH compara su relación con Israel (en este caso Jerusalén), con la de una madre terrenal. Evoca la relación cercana, el lazo inquebrantable, para reafirmar la confianza, la seguridad de su pueblo. Pero aquí va más allá, aunque la madre terrenal llegase a olvidar a sus hijos, a los que dio a luz y amamantó, a YHWH esto no le es posible, su fidelidad es perenne.

Al acercarnos a este texto podemos percibir tres elementos que establecen la comparación de YHWH con una mujer con niños de pecho/hijo de sus entrañas: a) Israel está ligado profundamente a YHWH, como niño que se amamanta de su madre y que ha salido de sus entrañas; b) YHWH es incapaz de olvidar a este hijo; c) el sentir fundamental es la compasión. El término para referirse a la compasión de la madre refuerza el énfasis en el aspecto maternal, dado que esta raíz se asocia con la matriz de la mujer. (Stoebe 1995, 958).

Podemos ver, entonces, cómo la imagen maternal de YHWH asociada al consuelo, la compasión y la cercanía que ofrece seguridad y esperanza, aparece en dos textos en los que el contexto refleja la necesidad de reafirmar a la comunidad de la presencia constante de YHWH. No se apela a la fuerza o la autoridad, que son atributos ciertamente interesantes con relación a la imagen de la maternidad, sino a la estabilidad y seguridad que ofrece la relación cercana vinculada a las imágenes corporales del amamantamiento, la matriz, los brazos y los regazos.

d) Is 66,7-14a

Función y significado de la metáfora “madre” en Is 66,7-14a

En este apartado queremos enfocar la sub-unidad del texto donde se utiliza la metáfora “madre” para hablar de YHWH, con el fin de entender su función y significado dentro el texto analizado.


A la hora de la traducción, un elemento fundamental para visibilizar la maternidad de YHWH reside en la traducción de la preposición b, que la Biblia de Jerusalén (1998) y otras traducen como “por”. En el hebreo cabe la posibilidad de traducir esta preposición de diversas maneras, una de las cuáles es “en”. La traducción griega nos ayuda en este caso, ya que la preposición elegida esejn, que se traduce exclusivamente como “en”, cuando, como en este caso, está acompañada de un dativo locativo.

Estructura de Is 66,12b-13



La esquematización posibilita ver la relación que estas palabras de YHWH tienen con su designación como madre. Aunque la mayoría de los autores no identifican las acciones del v12b con YHWH, proponemos que YHWH es el protagonista de estos verbos. Es YHWH quien alarga lo bueno de las naciones hacia Jerusalén (v12a) y luego, dirigiéndose al pueblo, dirige acciones directas hacia ellos: los lleva, los mima, y, en el v13, los consuela. El verbo con el que cierra el v12a, “mamaréis”, establece la transición entre el río desbordante y la metáfora de YHWH–madre que viene. Este verbo se distingue de los dos que le siguen por ser un verbo activo (qal). El sujeto que mamará es el pueblo quien se alimenta de la abundancia que YHWH hace venir como río desbordante. Los verbos que describen el “ser llevados” y “ser mimados” (??????), en cambio, están en nifal y no tienen sujeto, solamente objeto directo – el pueblo, los hijos a quiénes se dirigen e stas palabras. De igual manera, la última afirmación “en Jerusalén seréis consolados” utiliza una forma pasiva del verbo – pual - y carece de sujeto. Estos verbos, que establecen el dónde (costado, rodillas, Jerusalén) y, en el caso de los primeros dos, el cómo, del consuelo de YHWH, rodean la afirmación de YHWH donde identifica sus acciones consoladoras como las de una madre. De hecho, las imágenes de ser llevados sobre la cadera y mimados sobre la rodilla evocan la calidez y la protección de la maternidad. La afirmación del v13 concretiza lo anterior con la clara afirmación de YHWH: yo soy para ustedes como una madre.

Uso de la metáfora YHWH-Madre en Is 66,7-14a.

La fuerte presencia de imágenes maternas en este texto nos hace pensar en el contexto de la comunidad del Trito Isaías y lo que estas imágenes y metáforas podrían representar en dicho contexto. LeahBronner propone que ante la pérdida de la monarquía, templo y tierra en el siglo VI, la comunidad del Trito Isaías busca metáforas que le permitan fortalecer la unidad social básica - la familia - y a partir de ellas significar a YHWH. Esta autora sugiere que el énfasis en el ámbito de la familia está en el matrimonio, el nacimiento y desde luego maternidad, que son aspectos fundamentales del espacio doméstico. Es interesante notar que encontramos en Isaías un gran número de imágenes femeninas positivas, algo que no tiene paralelo en otros textos proféticos (cf. Is 24-27; 34-35; 56-66). No es sorprendente, tomando en cuenta el contexto en el que escribe el Trito Isaías que hemos reseñado en el primer capítulo de esta investigación - desesperanza, el sentimiento de abandono, la falta de identidad –, que la esperanza y el consuelo anunciado a la comunidad se presente con imágenes maternales. Estas imágenes evocan la relación humana más íntima a través del parto, la cercanía y el calor del amamantamiento y, en la metáfora de YHWH como madre, el consuelo y la seguridad de ser cogidos en brazos, de ser mimados y sobre todo de ser consolados por ella, es decir por YHWH.

La raíz (consolar, tener compasión) se identifica con la acción de YHWH-madre tres veces en el v13, una vez con Jerusalén en el v11. Pero incluso en el v11, el alimento que provee Jerusalén de su pecho consolador es producto de la obra de YHWH (v12). En este sentido discrepamos con Croatto, para quien la última cláusula del v13 identifica a Jerusalén como fuente de consuelo: “y por Jerusalén seréis consolados” (2001, 466). Cuando leemos esta cláusula traduciendo la preposición como “en”, mantenemos el sentido de la obra de YHWH a través y en Jerusalén que atraviesa el texto desde el v8 hasta el final. Igualmente podemos percibir cómo la traducción de esta preposición es fundamental en la fuerza que adquiere – o pierde – la metáfora de YHWH como madre en la lectura de este versículo. La traducción que proponemos incluye la última cláusula del v13 dentro de la estructura del texto y no la considera, como indicanalgunas traducciones, un agregado o suplemento, sino un componente que integra la visión de la Jerusalén restaurada con la obra de YHWH en una imagen intensa de dos madres que velan por su pueblo.

A diferencia del término “padre”, con la excepción de nuestro texto, el término “madre” no se emplea nunca en la Biblia Hebrea para caracterizar directamente a YHWH. Según la concepción veterotestamentaria, YHWH es un Dios masculino. Sólo una vez en la época postexílica se rompe esta regla cuando se compara la actuación salvífica de YHWH con la actividad de una madre y es precisamente en Is 63,13 (“como aquel a quien su madre consuela, así yo os consolaré”).

La presencia de la metáfora YHWH-madre es complementaria, en primer lugar, a la descripción que se hace en los tres primeros versículos sobre el parto. Es YHWH quien hace dar a luz a Jerusalén de una forma maravillosa a un nuevo pueblo (vv8-9). En los vv10-11, Jerusalén alimenta y consuela al pueblo, trayendo alegría y satisfacción. Esta es una acción – nuevamente – detrás de la cual está YHWH, como indica el v12, pero en forma indirecta. En estos dos momentos del oráculo de salvación, las acciones principales han sido realizadas por Jerusalén. La relación primordial se establece entre Jerusalén y sus hijos, el pueblo. Sin embargo, a partir del v12b hay un cambio. YHWH no se mantiene “detrás del escenario”. Descubrimos que quien en realidad consuela, quien en realidad es madre del pueblo, quien sustenta, carga y alimenta es YHWH misma. El texto va estableciendo, paso a paso, una mayor cercanía entre el pueblo y YHWH – a través de Jerusalén – que culmina en la relación directa de hijos y madre.

La metáfora YHWH Madre está revestida de misericordia y ternura entrañables En nuestro texto, esta ternura contrasta fuertemente con el enojo, la ira, la venganza, el fuego, que caracterizan las acciones y actitudes de YHWH hacia los enemigos. Este grupo, los que son rechazados, los que tiemblan ante YHWH, los siervos, los que aman a Jerusalén y hacen duelo por ella, son acogidos con ternura, son consolados. YHWH se presenta ante ellos no como un juez, sino como una madre, en una relación íntima. Ellos son los hijos que YHWH ha dado a luz a través de Jerusalén, son aquellos a quién YHWH alimenta y consuela, tanto por medio de la ciudad, como directamente, en sus rodillas, en su costado. Así como una madre limpia las lágrimas de los ojos de sus hijos, YHWH consuela a sus hijos en Jerusalén. La interesante mezcla de alegría y consuelo genera un sentimiento de calor y acogimiento de hogar, de estabilidad y seguridad, que no puede más que responder a la situación de inseguridad y rechazo en la que este grupo se percibe.

El uso de la metáfora deposita en YHWH lo que la comunidad está necesitando en ese momento: una certeza de la cercanía de YHWH además de la resignificación de Jerusalén como lugar donde se experimenta la presencia y el consuelo, el bienestar de YHWH. Esto es significativo si tomamos en cuenta que la comunidad a la que se dirige este texto está experimentando, precisamente en Jerusalén, el rechazo y la marginación, y percibe la ausencia de YHWH en medio de las acciones cúlticas inapropiadas realizadas por otros grupos de la comunidad (cf 66,1-4.15-17). Por esta razón es fundamental que la maternidad de YHWH se exprese en y a través de Jerusalén.

Conclusión

Para adentrarnos en el análisis de esta perícopa hemos tenido que ampliar nuestro horizonte de lectura y nos encontramos con un discurso de esperanza a los amigos, en medio de una sección que habla claramente de los enemigos. Todo este marco nos ha permitido, por un lado, entender mejor el universo que rodea nuestro texto y, por otro, descubrir la función de la metáfora YHWH-madre en este texto.

Encontramos la presencia de dos madres en el texto. Por un lado esta Jerusalén quien da a luz sus hijos, un nuevo pueblo, de una forma extraordinaria. Por otro lado está la maternidad de YHWH en la que hacemos un énfasis especial debido a que constatamos que es el único texto en la Biblia Hebrea que representa a YHWH directamente en esta función utilizando el sustantivo “madre”.

• Otra constatación es la utilización del lenguaje cargado de imágenes femeninas (parir, dolores de parto, pechos, mamar, cargar, mimar). A partir del nacimiento de esta relación particular entre madre e hijo brota una relación particular con YHWH.

• Frente a la desesperanza en la que vive la comunidad, la esperanza viene con el nacimiento del nuevo pueblo, ahí donde hubo hambre, la imagen de bienestar , es la respuesta de YHWH mamarán hasta saciarse, Jerusalén es capaz de satisfacer las necesidades de este niño porque YHWH hace posible que las naciones den lo bueno de ellas.

• YHWH madre está íntimamente relacionado con la raíz consolar, el consuelo de ésta madre es proporcionar el alimento, llevar al pueblo sobre su costado, sobre sus brazos para acariciarlos, son imágenes sumamente tiernas.

• La gran novedad de este texto definitivamente está en la maternidad de YHWH, como ya mencionamos, sin embargo hay que señalar el hecho de que el redactor – a quien designamos la comunidad del Trito Isaías - pone las palabras en la boca misma de YHWH. En nuestro estudio de Is 63,7-64,11 observamos cómo la comunidad clama a YHWH para que se haga presente en medio de la situación de angustia en la que viven. Para ello, utilizan la metáfora YHWH-padre. Pero YHWH responde en el capítulo 66,12b-13, no como padre, sino como una madre.

• En el capítulo 4, a continuación, presentaremos un acercamiento al imaginario católico de Dios Padre y Madre a partir de un documento del magisterio pontificio para ver cómo es que las metáforas de la comunidad del Trito Isaías son aplicadas y cómo iluminan nuestras realidades cotidianas concretas.




I Samuel 1:20; 2:19.

Introducción

Su nombre significa “gracia” o “favor”

“La oración es fuente de poder”. Afirmamos que la oración puede cambiar las cosas. En el Antiguo Testamento encontramos muchas oraciones contestadas, la de Ana fue una de ellas. Dios le contestó la petición de su corazón (Sal. 37:4,5).

Ana no podía tener hijos. (I Samuel 1:1-8)

Ana era la esposa de Elcana, un israelita de la familia de Efraín. Ana no podía tener hijos, quizá esa era la razón por la que Elcana tenía otra esposa Penina, quien le había dado varios hijos. La poligamia era un derecho de los hombres en ese tiempo, de allí que encontramos relatos parecidos en varios patriarcas, jueces y reyes en el Antiguo Testamento. Frecuentemente cuando la esposa parecía estéril, el esposo se casaba nuevamente para tener hijos que preservaran el nombre y la herencia de la familia.

Una mujer aparentemente estéril era despreciada en la sociedad judía. Los hijos e hijas se consideraban bendición de Dios, el honor y el valor de una mujer dependía de los hijos que tuviera. Así que Ana se sentía frustrada, no porque Elcana se lo reclamara sino porque Penina la enojaba y la entristecía. Posiblemente le hacía bromas y se burlaba de Ana haciéndola sentir inferior. Ana lloraba e incluso no comía. Ni nos podemos imaginar la incomodidad de Ana. Ella se sentía muy desdichada, aunque Elcana le mostraba su amor, le daba una doble porción de la ofrenda de paz que presentaba en el templo cada año, él la consolaba, la animaba a comer y le decía, “¿Por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos?” (I Samuel 1:8). Con todo, Ana no estaba totalmente feliz.

Ana pide un hijo a Dios. (I Samuel 1:9-20)

Ana se refugió en Dios, ella viajaba al templo en Silo cada año acompañando a su esposo Elcana, para adorar y ofrecer sacrificios en el templo y allí aprovechó para presentar ante Dios su petición, su anhelo de tener un hijo, ella oraba con mucha angustia y llanto, no pronunciaba palabras, solo movía los labios, la oración salía de lo profundo de su corazón. ¿Has orado alguna vez así?

El relato bíblico describe la pasión con la que oraba (I Samuel 1.10-1). Ella con amargura del alma oró a Jehová y lloró abundantemente: “E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignas a mirar a la aflicción de tu sierva, te acuerdas de mí, y no te olvidas de tu sierva, sino que le das a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza” (I Samuel 1:11).

El voto que hizo Ana tenía dos partes, una de entregar el hijo al servicio de Dios y la otra, no cortarle nunca el cabello (voto de nazareo) (Números 6:1-9).

El sacerdote Elí observó a Ana mientras oraba y llegó a pensar que estaba borracha. La costumbre era orar en voz alta, pero ella hizo una oración privada. Dios conocía la necesidad, la amargura de su corazón. Ella estaba segura que Dios no estaba lejos. Ana derramó su corazón delante de Dios, dejó su carga en el altar de la oración. Entonces, comprendiendo su necesidad, el sacerdote Elí le respondió: “Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho” (I Samuel 1:17). Ella regresó en paz a su casa, comió y no estuvo más triste (Salmos 55:22; I Pedro 5:5).

Ana aprendió a confiar en Dios y sus promesas. Con esa esperanza se fue a su casa y Dios que escuchó su oración le contestó con un SI. Dios escuchó la oración y le concedió su hijo y ella le puso por nombre Samuel “Dios escucha”.

Ana recibe la respuesta

¿Qué pasa cuando las mujeres oran?, es el título de un libro, pero puedo compartir con ustedes un milagro grande de Dios.Sucedió en respuesta a la oración de un grupo de mujeres. Mi madre estaba esperando el séptimo hijo y los médicos lo declararon muerto en el vientre. Le pidieron autorización a mi padre para someter a mi madre a una intervención quirúrgica para sacar el bebé, el firmó porque comprendía que estaba en juego la vida de mi mamá. Pero mientras iba hacia el quirófano, mi mamá le pidió que avisara a las mujeres reunidas en un retiro espiritual en la capital de El Salvador para que oraran. Mi padre les comunicó y pidió la oración; y esas mujeres en ayuno comenzaron a orar. Mi mamá también pidió a Dios y le prometió:“si tú me das una hija, le voy a poner milagro y si es un varón bordaré en sus camisas soy un milagro” como testimonio. Dios hizo el milagro, el bebé volvió a moverse dentro de su vientre, resucitó y no fue necesaria la operación, los médicos no tenían respuestas, no podían explicar en qué momento volvió a la vida. Hoy mi hermano menor es un misionero en Panamá, dedicado junto a su esposa e hija a la obra. Dios hace milagros maravillosos y extraordinarios que nadie los puede comprender. Por eso, debemos acudir a Él con toda confianza y sinceridad.

Ana agradece a Dios. (I Samuel 1:21-28)

Ana cumplió su promesa de consagrar a su hijo para el servicio de Dios. Ana fue una mujer agradecida, elevó a Dios un cántico que se encuentra registrado en el capítulo 2, es muy parecido al magníficat de María, exalta el nombre de Dios y describe su poder ante los arrogantes y soberbios. Reconoce que es Dios quien hace que la estéril dé a luz y levanta del polvo al pobre, exalta al menesteroso y le sienta en un lugar de honor.

¿Qué aprendemos nosotras hoy?

Si oramos con fe, ponemos toda nuestra aflicción sobre Dios, confiando que tendrá cuidado de nosotras, podemos tener paz de que recibiremos lo que hayamos pedido según Su voluntad: “Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (I Ped. 1:7). Después, si recibimos su respuesta, siempre debemos estar agradecidas como Ana, exaltar su nombre y estar dispuestas a servirle tal como hemos expresado nuestra promesa a Él.


Yolanda Rosas


Génesis 16: 1-16; 21: 8-19.

Agar: significa “fugitiva” o “inmigrante”.

La situación de las personas migrantes o extranjeras no siempre es fácil, a veces no solamente tienen que dejar su familia, sino cambiar su idioma y costumbres, experimentan momentos de soledad y creen que están solas y abandonadas.

En el relato de Agar encontramos una mujer que va por el desierto, triste y sin esperanza, y un Dios bueno que sale a su encuentro y le da palabras de ánimo y esperanza.

Agar, la esclava egipcia (Génesis 16:1)

Recordemos que Agar era egipcia, posiblemente fue parte de la dote que faraón dio a Abram por hacer a Sara parte de su harén. Como esclava, Agar no tenía derechos propios, era propiedad de Sara.

Sara quería que se cumpliera la promesa de Dios de darle un hijo que sería una gran nación bendecida y que sería bendición para otras naciones y cuando el cumplimiento tardó, decidió tomar las cosas en sus manos, utilizar a Agar como vientre para tener un hijo. Sara pidió a Abraham que tomara a Agar como mujer. En esa cultura era una práctica aceptable, Agar quedó embarazada y tuvo una actitud desafiante, se sintió persona importante, mujer deseada y fértil ante su ama que no podía darle a su esposo un hijo por su edad e infertilidad.

Agar, la esclava fugitiva (Génesis 16.6)

Agar tenía una nueva actitud después de saberse portadora del hijo heredero. Esto molestó a Sara quizá se preguntaba ¿Qué se cree esta imilla, ahora me mira del hombro para arriba? empezó a tratarla mal, no nos dice el texto si física o verbalmente, solo que ya no era soportable el trato. Agar se cansó, no quiso estar más en esa casa y tomó la decisión: “Basta de violencia, yo soy una persona que merezco respeto, no es justo que me usen como vientre para tener un hijo y me traten mal”. Agar se escapó de la casa de sus amos y allí la encontramos camino al desierto.

Nos podemos imaginar, ¿qué estaría pensando hacer? ¿Cómo se sentía? ¿Cómo expresaba su tristeza, su soledad y desesperanza?, ella fue a buscar otra forma de vivir, ¿estaba abandonada?

Agar recibe la promesa de Dios (Génesis 16:7-12)

Dios tiene cuidado de las personas que están en desventaja, de aquellas personas que sufren. Dios se aparece a Agar y le pregunta sobre sus planes, es interesante que Agar fue la primera mujer que vio una manifestación de Dios (teofanía).

Dios le hizo una promesa a Agar que su hijo sería una gran nación, que sería fuerte, rebelde y se levantaría contra todos. Dios le pidió a Agar regresar a la casa de su ama Sara. Nosotras preguntaríamos ¿para qué? Si ya había salido, era libre, por qué volver, pues para tener protección, para que su hijo fuera reconocido, eso no significa que por esas razones las mujeres deban soportar la violencia en cualquiera de sus formas. Pero si la actitud de Agar cambió con el encuentro con Dios, su fe y esperanza fueron restauradas, es posible que fuera despreciada por las personas de la casa, pero no por Dios que ella nombra como el –Dios que me ve-. Dios es el Dios que ve la aflicción y se hace presente para dar esperanza. Dios nombró al hijo que tendría Agar “Ismael” que quiere decir, “Dios escucha”. En el futuro cuando tuviera su hijo cerca y lo escuchara llorar, podría recordar que Dios es el Dios que me ve y escucha.

Agar y su hijo, despreciados. (Génesis 21:8-16)

Un tiempo después del nacimiento de Ismael, Sara dio a luz a Isaac el hijo prometido y el día que fue destetado vio Sara que Ismael el hijo de la esclava egipcia se burlaba de su pequeño Isaac y le pidió a Abraham que la echara de la casa. A la mañana siguiente, Abraham preparó unas provisiones y le dio a Agar; y le entregó a su hijo pidiéndole que abandonara la casa. De nuevo Agar fue camino al desierto, camino hasta que le faltó el agua y su hijo se desmayaba del cansancio, hambre y la sed bajo el inclemente sol del desierto.

Qué tristeza para una madre saber que su hijo o hija está sufriendo y no tener nada para ayudarle o salvarle. Agar no quería ver cuando su hijo muriera, colocó a su hijo bajo un arbusto y se sentó a la distancia para no verlo morir. Agar se sentía abandonada, triste y desesperanzada.

Agar y su hijo reciben el cuidado de Dios (Génesis 21:17-21)

Ismael alzó su voz y lloró y Dios lo escuchó y de nuevo habló con Agar, le preguntó ¿Qué tienes Agar? Acaso no es el Dios que todo lo ve, El conocía el problema, sentía el dolor y la soledad de Agar al ver a su hijo desvanecido y le dijo: “Levántate, alza al muchacho y sostenlo con tu mano, porque yo haré de él una gran nación”.

Agar no podía quedarse quieta, debía levantarse, actuar, sostener a su hijo y Dios abrió los ojos de Agar para que pudiera ver una fuente de agua de dónde llenó su odre y le dio de beber a su hijo. Ismael vivió y fue un hombre fuerte con una familia grande como Dios lo prometió a Agar.


































Pinky Riva es laica, católica, biblista, realizó sus estudios de Biblia en la Universidad Bíblica Latinoamericana (UBL) de San José – Costa Rica. Coordinadora del Servicio Bíblico Permanente (SEBIP), parte de la Red Ecuménica de Teólogas de La Paz. Volver a la lectura


Yolanda Rosas, salvadoreña y boliviana, viviendo en Bolivia por 21 años, teóloga y pastora pentecostal. Licenciada en Teología de la Universidad Bíblica Latinoamericana de San José Costa Rica. Docente en el ISEAT en el área de Teología Práctica, coordinadora del programa de Formación Alternativa en el ISEAT, desde este año colaboradora del SEBIP. Madre de un hijo y 2 hijas, casada con un pastor misionero y parte de una familia de 7 hijos e hijas que trabajan en 6 países en diferentes ministerios pastorales. Volver a la lectura