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EDITORIAL

CONSOLAR A LOS QUE SUFREN ESTUDIO DE LA 2 CARTA A LOS CORINTIOS

Números Aire de Dios
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Aire de Dios 15


EDITORIAL

En este Número de Aire de Dios nos es grato presentar el material inédito de la Red de Teólogas de La Paz denominado “Juicio al Apóstol Pablo”. Con ocasión de lacelebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, la Red puso en escena elperformancede este Juicio en una de las plazas principales de la ciudad de La Paz.

Ponemos este material en consideración de aquellos grupos que estén interesados en disponer material para trabajar temas un poco quisquillosos como el referido a la “cuestión de la mujer” en relación al Apóstol Pablo y la influencia que su voz tiene en nuestrascongregaciones.

Asimismo les presentamos un breve artículo de la Dra. Irene Tokarski quien, dentro de la realización de los Cursos Monográficos Presenciales planificados por el SEBIP, dictó un curso-taller sobre la Primera Carta a los Corintios que tuvo muy buena recepción en el público. Éste es un resumen brillante del trabajo realizado en el mencionado curso.

Finalmente, es una alegría poder comunicarles que la página web del SEBIP está en funcionamiento. Hemos de necesitar de todas y todos ustedes para hacer de nuestra página un espacio de difusión de La Palabra que responda a sus inquietudes y que aporte al movimiento bíblico no solamente de Bolivia, sino en todos los lugares desde donde nos apoyan, nos leen y creen en nosotras.

Cloe




La primera carta de Pablo a los Corintios es la carta del amor – sin duda- y a la vez la carta sobre los conflictos. La comunidad joven en Corinto, aproximadamente en el año 55, estaba sacudido por diversos conflictos, que inclusive los llevan delante de la corte pública (1Cor 6, 1-8). Conflictos y amor, ¿cómo compaginan?Para convocar el curso de febrero sobre esta segunda carta (conocida) de Pablo hemos elegido el lema “El amor soporta todo?!” (1Cor 13,8), pero ¿se deben soportar todos los conflictos, aguantar la violencia, prolongar la injusticia?

¿El amor puede soportarlo todo? Está bellísima frase de Pablo se ha convertido por siglos en un flagelo para mujeres (y niños) maltratadas que fueron atadas con esta frase a hombres humillantes y violentos, muchas veces asesinos.

La primera carta a los Corintios nos coloca en un crucigrama entre amor, conflictos, violencia y persistencia. ¿Cómo encaja todo esto? Antes de resolverlo, echaremos una mirada a nuestras coordenadas actuales, 2000 años después de Pablo.

Como siempre en la humanidad, nos juntamos con personas que amamos, a veces más por conveniencia, a veces por reglas sociales y de grupo, o por responsabilidad con nuestros hijos o padres, tíos o abuelos. Convivimos por amor, y este amor nos lleva a soportar mucho. Cualquier convivencia – sea la más cercana en la pareja o con un poco más de distancia como en una parroquia, en un colegio, en el trabajo etc. – lleva inevitablemente a conflictos. Conflictos de intereses tenemos todos los días, porque yo quiero salir hoy en la noche y mi pareja no quiere, o los dos queremos pero quién se queda con los hijos, o mi madre está fregando la paciencia, pero ya no puede vivir sola… Estos conflictos en el círculo familiar, dónde ocurre la mayoría de los incidentes de violencia contra mujeres, o en nuestras calles entre todos estos grupos enfrentados y polarizados que hemos presenciado en los últimos años nos pueden atrapar en la trampa grande de “tengo razón” o “tengo el derecho” o “la única y absoluta verdad es” o “si crees en Dios, votas por el NO” o, o, o. El pensamiento exclusivo y excluyente del cristianismo occidental nos lleva a pensar en blanco y negro, buenos y malos, salvados y condenados…

Pero, no hay que defender la justicia, la verdad - muchos de los lectores pensarán. De acuerdo, pero aquí quisiera volver a la comunidad de Corinto y a Pablo. Los Corintios tenían conflictos graves: Unos se comían toda la comida y se emborrachaban en las reuniones antes que los últimos llegaban (1Cor 11, 17-22), otro vivía con la esposa de su padre (1Cor 5), otros se habían dividido según “gurus” o líderes (1Cor 1,11-15), otros se peleaban por si comer o no la carne de los sacrificios paganos (1Cor 8;10, 14-33), etc. La respuesta de Pablo a los problemas en Corinto es diferenciada: hay que respetar las diferencias (1Cor 12, 4-11) y trabajar juntos (1Cor 12, 12-30), modernamente esto se llama crear sinergias; en casos graves hay que excluir (1Cor 5,13); en otros hay que amar con persistencia y frente a algunos problemas hay que actuar con libertad y respeto a los más débiles (1Cor 10, 23-30). Obviamente para Pablo no hay una sola solución, hay diferentes, pero hay que buscarlas desde el amor persistente y con creatividad.

Si Pablo dice que “el amor no busca su interés, no se alegra de la injustica, se alegra con la verdad; todo lo excusa; todo lo cree; todo lo espera; todo lo soporta, se refiere a la persistencia del amor, a la persistencia de buscar lo mejor para todos y crear diferentes alternativas y opciones frente a nuestros conflictos diarios, pero también a los conflictos de fondo, a las polarizaciones que al final son resultados de actitudes de “tengo razón”, de nuestro miedo a lo diferente, a lo extraño. El amor soporta todo pero con miras al bien, al provecho de todos, nunca fomentando o dejando proseguir la violencia. El amor busca la justicia, la libertad, el respeto para el otro y para mí.



La acción se desarrolla en dos espacios simultáneamente. En un primer término, rodeada de carteles que anuncian el juicio a Pablo, de personas (en su mayoría mujeres) pendientes de lo que vaya a ocurrir y sentada en una especie de pequeño altarcito (aunque no lo sea del todo sin embargo), se encuentra la jueza. En un segundo término, un tumulto de mujeres arrastran/escoltan/acompañan a un personaje confundido, evidentemente alterado emocionalmente y maniatado: Pablo.

Tanto las mujeres que esperan alrededor de la jueza como las que acompañan la caravana que trae a Pablo hasta su presencia, llevan carteles de diferente tono:

• PABLO: MISÓGINO
• LAS MUJERES QUE CONDENASTE TE ESPERAMOS
• PABLO MACHISTA
• DURO CON ÉL
• PABLO: SIGLOS DE OPRESIÓN PESAN EN TUS MANOS
• PABLO NOS ENGAÑÓ
• JUSTICIA PARA LAS MUJERES

Pero también:
• PABLO, AMIGO DE LAS MUJERES
• PABLO, LOS MACHISTAS SON LOS OTROS
• PABLO, AMIGO, LA MUJER ESTÁ CONTIGO
• LIBEREN A PABLO
• FREE PAULUS
• JUSTICIA PARA PABLO

Entre las mujeres que acompañan la comitiva que trae a Pablo puede distinguirse claramente:

Una señora espigada y vocinglera estilo coco-chanel (años 20, en los que los cánones de la moda privilegian un cuerpo femenino lo menos diferenciado posible de lo masculino: trazos rectos, planos, delgados, lo menos curvilíneos posibles, etc.)

Una señora de apariencia fortachona que viste como en aquel otro momento crucial para la moda y los usos y costumbres sexuales: la década de los sesenta y el estilo del power flower (una hippie, pues)

Una señora sobria de jeans y chaqueta, probablemente docente o intelectual que aparenta ser la “feminista de hoy” del grupo.

Entre las mujeres que esperan con la jueza a que arribe el cortejo antes descrito, figuran:

Una mujer ataviada al mejor estilo de la época de Jesús, con sayal y túnica en la cabeza.

Una “cortesana” de mediados del siglo XVII con abanico, corsé, polvos y todo (o una niña fresa, de rosado, parasol, carterita y tacones).

Una señora de pollera con mirada calculadora y actitud de “espérate ahora que lleguen estas locas pero”

En eso, llega Pablo en medio del gentío

Jueza,ante lo caótico del arribo:

A ver, a ver, silencio, ya basta. Creo que no era necesaria tanta parafernalia ni tanto alboroto. Les ruego mantener a todas y todos los presentes, un cierto orden y respeto durante este caso. Soy la jueza de turno que este departamento de “casos inusuales y simpáticos” ha designado para atender esta demanda contra el ciudadano…

Busca sus papeles…

Pablo,

Mujer 1, interrumpiendo:

Antes conocido como Saulo de Tarso. Digo si ni siquiera se puede confiar en un sujeto que va cambiando de nombre cada vez que le plazca…


Mujer A, rectificando, entre seria y burlona:

Pero por favor, si sólo lo hizo una vez, señora jueza. Y hasta los famosos y las estrellas llevan ahora un nombre artístico que le dicen…

Jueza, devolviendo el orden a los comentarios provocados por el diálogo anterior:

Bueno, bueno, a mí no me interesa lo que el señor Pablo haga o deje de hacer en su vida privada, lo que me interesa es lo que hizo para que me lo trajeran hasta aquí hoy.

Mujer 2, adelantándose a tomar la palabra ante el beneplácito de sus compañeras:

Bueno señora jueza, si me permite. Estamos demandando a este individuo que actualmente se hace llamar Pablo, principalmente por tres comentarios suyos en contra de la dignidad de las mujeres. El primero dice, “Bueno le será al hombre no tocar mujer”; el segundo “el varón es la cabeza de la mujer”; y el tercero “vuestras mujeres callen en las congregaciones”.

Mujer B, interrumpiendo la emocionada/indignada exposición de la anterior:

Bueno pero, a cualquiera se le escapa. Además, eso lo dijo hace muchísimo tiempo y en una sola carta a una comunidad que ni existe ahora…

Mujer 2, sobreponiéndose a la frescura e ingenuidad de la mujer B

Pero señora jueza, debe tomarse en cuenta la importancia que tiene este sujeto para mucha gente en el planeta. Digo, si lo hubiese dicho cualquiera, no importaría, pero este Pablo es el fundador principal del cristianismo, religión que se la ha pasado casi dos mil años oprimiendo a las mujeres gracias a su “simple carta”.

Mujer C, como si se le hubiese acabado de ocurrir:

Sí, pero Pablo también escribió otras cosas que nadie recuerda. Por ejemplo que entre varón y mujer no debe haber diferencias, que somos iguales ante los ojos de Dios.

Mujer 2, enardecida:

Pero lo que importa es lo que todo el mundo recuerda… por qué creen todas y todos ustedes que hay más líderes religiosos varones que mujeres… que sólo hay curas y papas hombres… que adentro de nuestras iglesias también nos sentimos perseguidas y condenadas… que hay en el mundo entero violencia doméstica en cifras tan alarmantes que sólo en La Paz 8 de cada diez mujeres sufren algún tipo de violencia… que…

Mujer A, interrumpiendo, incrédula e irónica:

Ya, ya, ya che, ya estuvo bueno, que digas que Pablo tiene la culpa por lo que pasa en las Iglesias, vaya y pase, pero que también el pobre hombre tenga algo que ver con las palizas en los hogares paceños, tampoco, ¿no? A este paso Pablo va a ser el causante del asesinato de los Borgia, de la segunda guerra mundial, de la caída del muro de Berlín, del Miss mundo y del febrero negro… no pues che, seremos serias compañera.

Mujer 3, retomando la burla:

¿A no? Mira niña, sabemos que en gran parte la desgracia de este sujeto es que sus seguidores lo han malinterpretado, lo han sobre/interpretado y hasta lo han tergiversado. Pero sólo a un bruto como este se le ocurre darle pues semejantes perlas a tipos que él mismo conocía muy bien: “el sindicato único de machos libre pensantes” no ve.

Mujer B, que termina la frase casi llorando:

Pero, ¿acaso Pablo tiene la culpa de que otros hayan leído tan mal sus mensajes? Uno confía pues en la buena voluntad de los demás. El pobre pensaría que todo el mundo es igual de bueno que él…

Mujer 2, casi riendo ante las lágrimas de la anterior:

¿Bueno? No me haga reír compañera. Y vaya secándose las lagrimitas que no le servirán de nada en este caso de las mujeres contra el misógino Pablo.

Mujer B, extrañada:

¿Miso qué?

Mujer 2, deletreando:

Mi-só-gi-no, que odia a las mujeres pues.

Mujer C, exaltada:

Óigame no, un momentito. Cuál odiador de mujeres diciendo. Lo que pasa es que ustedes son un grupo de solteronas resentidas que tienen tiempo de sobra para venir y molestar a un santo varón como no hay otro…

En esto se desencadena una discusión (acompañada de un ritual casi “dancístico”/coreográfico en el espacio) que pareciera no tener fin. Las voces van y vienen, se superponen y se atropellan con opiniones tan diversas como las siguientes:

¿A sí que resentidas no?; Deberían pues estar en sus iglesias siempre hay trabajo que hacer; ¿y trabajar para hombres que no aprecian lo que una hace?; ustedes pues están sometidas, son víctimas del patriarcado organizado y del complot masculino mundial tendido como trampa mortal contra nosotras las mujeres, del cual el cabecilla es este infeliz; deben reconocer que Pablo es pues nomás un santo, que Jesús le ha hablado y que él sólo hace lo que Él le dice que haga, a Dios tendrían que culparle entonces pues; ah que bonito, ahora resulta que el machista es Dios; si Dios es más femenina que masculina mamita…; hay las barbaridades que dicen estas señoritas, no puedo creer siempre, que Dios te perdone hermana, que Dios se apiade de tu alma, si tienes algo parecido debajo de esos trapos; no necesito el perdón de nadie hermana, la dignidad que reclamamos ahora es la de hijas de Dios, eso nomás es…

Jueza, cansada del desorden:

Silencio, silencio he dicho. Parecen niñas en patio de recreo. Orden en la plaza, orden en la plaza. Ya he escuchado suficiente. Antes de que de mi veredicto, ¿el acusado quiere decir algo?

Pablo, como despertando del mutismo extraño en el que se había visto sumido desde el inicio de las discusiones entre las mujeres:

Bueno, sólo quiero que piensen que cuando yo escribí lo que ustedes dicen que escribí, vivía yo hace casi dos mil años. Todos somos hijos de nuestro tiempo y…

Mujer 2, enojada, jadeante:

Ya va a empezar con sus excusas… No pues compañero, asuma no más su responsabilidad de una vez…

Mujer A:

Ya va a interrumpir de nuevo, por favor por lo menos deje pues que Pablo se defienda un poquitito… algunas mujeres deberían no más estarse calladitas siempre…

Nuevamente renace el caos y…
































Dra. Irene Tokarski teóloga alemana especialización en ética social y manejo de conflictos realizo sus estudios en la universidad Bamberg – Alemania. Vive en Bolivia desde 1996. Volver a la lectura
Red de teólogas de La Paz en Bolivia, es un grupo ecuménico que trabaja desde hace tres años en su compromiso por una Iglesia y un mundo mejor. Quiere, hablando teológicamente, aportar a la construcción del Reino de Dios, utopía ya presente y a la vez en construcción.Volver a la lectura