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EDITORIAL

JESÚS DESARMA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

LITERATURA APÓCRIFA

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Aire de Dios 13


EDITORIAL

En los de este 2008 presentamos el último número de tu boletín “Aire de Dios”tiene, el equipo ha estado de lleno en las pruebas de la página web que nuestro colectivo está preparando es así que el presente número que corresponde al mes de noviembre nos ha rebotado y ha sido muy difícil recuperarlo.

Con el fin de ponernos al día con nuestros lectores a quienes agradecemos por sus cartas de preocupación sobre nuestro boletín pensábamos hacer un número doble, sin embrago debido a la cantidad de información que tenemos para compartir con ustedes hemos decidido hacerles llegar dos números seguidos con información diferente, esperando le sea útil en el trabajo pastoral que viene realizando.

Dentro del ciclo de cursos “monográficos” que planificamos para este año el último estuvo a cargo de la Dra. Irene Tokarski, quien presenta un resume del curso - taller que serealizó bajo el lema "Jesús desarma la violencia de género" a partir del cual se abordó el tema de la violencia degénero, sabemos por demás que este tema es muy importante que lo trabajemos, lo reflexionemos, nos concienciemos y desde luego lo visibilicemos cada vez más. Es claro que un día al año (25 de noviembre) no es suficiente para alzar la voz sobre este tema que nos afecta tanto, nos interpela y nos mueve. Es por eso que desde nuestro colectivo lo henos trabajado desde un acercamiento bíblico, desde la persona de Jesús quien como nos dirá Irene desarma la violencia contra las mujeres y nos sirve de ejemplo, de sur, para hacer propuestas concretas sobre estacuestión.

Con este taller hemos pusimos punto final a la actividades presenciales de esta gestión, nos toca agradecer a quienes nos han apoyado tanto consu presencia como talleristas quienes desde su sapiencia nos han acompañado en la ejecución de los mismos en la elaboración y de sus subsidios, también agradecer a quienes han participado de nuestros cursos - talleres, por sus aportes, sus ganas de aprender y sobre todo por la con fianza que han depositado en el equipo del SEBIP.

Agradecer sobre todo al equipo permanente del SEBIP quienes, pese a las dificultades no han desfallecido y han hecho posible que este “colectivo”, camine por caminos intransitados en la formación bíblica en nuestras ciudades (La Paz y El Alto), a todas las personas amigas del SEBIP que nos han ayudado con sus ofrendas. A todas y todos gracias por soñar con nosotras.

La Hemorroisa





“Jesús desarma la violencia de género” parecería un tema un poco rebuscado. Acaso Jesús ha hablado en contra de la violencia de género? Si nos fijamos bien en el texto bíblico, nos damos cuenta que Jesús actúa claramente en contra de la violencia de género y eso hemos experimentado con cuerpo, alma y espíritu en el curso del SEBIP. Solamente quiero darles algunas pruebitas, para que se queden con el sabor a más.

Las abuelas de Jesús que –según la genealogía de Mateo (Mt 1,1ss) fueron Tamar (Gn 38,14-30) Rahab (Jos 2, 1-24) Betsabé (2Sam 11,1-26, 12,1-25) y Rut (Rt 1,1-22; 2,1-22) hacen palpable la descendencia de Jesús, sus raíces. Este recorrido en compañía de mujeres que sufrieron maltrato, humillación y violencia se hace inclusive más significativo sabiendo que abuso sexual se pasa de generación a generación en muchas familias. La descendencia de Jesús nos pone en contacto con mujeres, extranjeras, que se ingeniaron la vida a pesar de todo, superando y transformando violencia en vida, al final en la vida de Jesús.

El evangelio de Lucas es el evangelio de las mujeres, ningún otro evangelista nos relata tantas historias de mujeres como Lucas. Para valorar esta presencia femenina nos acercamos a través de tres textos seguidos: - La pecadora y el fariseo (Lc 7, 36-50), el grupo de mujeres que acompañaba a Jesús (Lc 8, 1-3) y la hemorroisa y la hija de Jairo (Lc 8,40-56).

Curaciónde una hemorroisay de la hijade Jairo resurrección (Lc 8,40-56). Ya en el título de esta perícopa queda claro que se trata de modelos, estereotipos. Esta mujer y esta hija no son personas históricas, porque ni siquiera tienen nombre. Los nombres, las descripciones que llevan marcan el estereotipo. Una mujer con hemorragia permanente, eso es biológicamente imposible, al menos por 12 años seguidos, habría muerto simplemente. Pero, ¿qué significa? Desangrándose, evidentemente, entregando la vida (de la cual la sangre es el símbolo), perdiendo la vida permanentemente. Es como diríamos “una enfermedad de mujeres”, en el fondo esa mujer se está muriendo por ser mujer, por entregarse permanentemente, por ser usada, sin poder vivir relaciones equitativas, equilibradas de dar y recibir. La hija de Jairo lleva el nombre de su padre y si empezamos a leer ahí dice: Llegó entonces un hombre llamado Jairo, que era jefe de la Sinagoga y cayendo a los pies de Jesús le suplicaba que entrara en su casa porque su hija única de 12 años se estaba muriendo. ¿Qué significa ser hija del jefe de la sinagoga? Es un rol sumamente difícil, porque los ojos de todo el pueblo están encima de ella. Forma parte del rol de su padre, tiene que cumplir todas las reglas, hasta la última jota de la ley, pero esas mismas reglas en una sociedad y religión machista dicen: aunque cumpla todo y mejor, nunca será ni siquiera igual a los hombres. Ese rol es una contradicción permanente, injusta, inhumana. Toda su persona solamente es reflejo del padre, no tiene vida ni nombre propio y peor en este caso: hija única. Temo que la hija del jefe de la sinagoga también es un “modelo” de muchas mujeres que trabajamos en la Iglesia. Nos escondemos detrás de la sotana del padrecito como niñas, cumplimos las reglas de hombres que aseguran que nunca vamos a tener los mismos derechos como ellos. No nos comportamos como personas adultas ni tenemos el valor de vivir nuestro ser mujer en toda su plenitud, seguimos siendo niñas, sin voz ni voto.

La hija de Jairo tiene 12 años. La cifra 12 une a las dos mujeres: La niña tiene 12 años, debería ya volverse mujer y la mujer que por 12 años ha sufrido por ser mujer. Las dos casi mueren por esa razón. Una que no puede volverse mujer y otra que se muere porque es mujer.

Hay pocas curaciones en que no haya alguien suplicando la curación. El padre le pide a Jesús. Mientras Jesús se pone en camino, la gente le ahogaba. Entonces una mujer que padecía flujo de sangre, desde hacía 12 años y que no había podido ser curada se acercó por atrás y tocó la orla de su manto. ¿De qué sufría esa mujer? De no ser reconocida, de estar siempre atrás, tal como se pone detrás de Jesús, a la espalda. Sufre por entregarse, por esconderse permanentemente. Tocó la orla de su manto y al punto se le paró el flujo de sangre. Jesús dijo: ¿Quién me ha tocado? Como todos lo negaban, dijo Pedro: Maestro, las gentes te aprietan y te oprimen (casi le dice: idiota, ¿qué quieres?). Pero Jesús dijo: “Alguien me ha tocado porque he sentido que una fuerza ha salido de mí”. ¿Qué ha pasado? La mujer sangrando por 12 años se acerca, le toca, no le pide nada y Jesús en ese momento no tiene el control. ¡Es impresionante! La gente normalmente le tiene que pedir, rogar y Jesús la examina, pregunta: ¿Qué quieres? Aquí, la mujer no le pregunta nada ni súplica, le toca y pasa algo que Jesús no está controlando, por eso dice:“Ha salido una fuerza”. En el mismo momento se para la sangre que va perdiendo la mujer. ¿Cómo se cura esa mujer? Se cura por la actitud de Jesús frente a la mujer como tal. Esa actitud es marcada por la complementariedad, por una relación recíproca entre hombre y mujer. Esa mujer que siempre se va entregando, dejándose (ab)usar; empieza a recibir y empieza una relación complementaria, entre iguales. Esa ha sido la actitud de Jesús frente a las mujeres. Solamente acercándose a él, esta mujer por primera vez probablemente, se da cuenta que la relación entre hombre y mujer puede ser diferente. Que no es de ser usada, como les vemos muchas veces aquí en Bolivia, mujeres que se entregan, las pegan, las violan y las dejan. Esa mujer se ha aguantado todo eso durante toda su vida de mujer y de repente se encuentra con un hombre que es diferente, que tiene otra actitud, que piensa de igual a igual: amb@s dando y amb@s recibiendo. En ese momento se para el sufrimiento de la mujer. Es esa misma actitud de Jesús, de reciprocidad, por la cual las primeras en reconocer al resucitado son las mujeres. No lo pueden ver, pero si sienten esa actitud que sale como una fuerza de Él.

Al ser descubierta, la mujer se acercó temblorosa, postrándose ante Él, contó delante de todo el pueblo, por qué razón le había tocado y cómo al instante había sido curada. Por primera vez esa mujer tiene un rostro frente a tod@s. Se presenta, habla en una muchedumbre. Muchas veces frente a este texto se ha dicho: La mujer era impura por esa menstruación permanente y se ha pasado por encima de las leyes. Puede ser, pero, en todo el texto no dice ninguna palabra de eso: Jesús no dice nada de “impura”. La gente tampoco, ni l@sdiscípul@s que siempre sabían todo, ni Pedro, nadie dice nada de eso, no hay ningún escándalo en que ella diga lo que le está pasando.

Él le dijo: “Hija tu fe te ha salvado, vete en paz”. Estaba todavía hablando cuando uno de casa del jefe de la Sinagoga llega diciendo: “Tu hija está muerta”. Jesús habla, la mujer se cura y la niña se muere. Todo eso en un mismo momento, según el texto. ¿Por qué se muere la niña? ¿Por qué en el momento que aparece un hombre que te deja ser mujer? La niña ya no tiene que ser niña, ahora puede volverse mujer; por eso se muere la niña. Pero a la vez, sigue la historia y sigue en un clímax, en una escalada, es decir para Jesús y para Lucas todavía falta el punto de culminación. Es muy probable que en el fondo la niña sea la misma mujer: La MUJER en general. En las mismas palabras de Jesús está el puente entre la niña y la mujer, porque de repente a la mujer postrada ante él le dice: “hija”. La niña se muere, pero esa hija de Jairo es esa mujer que ya tiene espacio, tiene una contraparte para ser mujer.

Sigue la historia. ¡Tu hija está muerta, no molestes ya al Maestro! Las mujeres, ¡que importan! Como son estereotipos de lo que estamos viendo con mucha niñez: abuso, maltrato, victimas, y esa niña - representando a todas ellas – de alguna manera dice: “Sí así es la vida como mujer, no quiero ser mujer, mejor morir ahora.”

Jesús que lo oyó le dijo: “No temas, solamente ten fe y se salvará”. Al llegar a la casa no permitió entrar con Él más que a Pedro, Juan y Santiago; al padre y a la madre de la niña. Todos la lloraban y se lamentaban pero Él dijo: “No lloren, la niña no ha muerto, está dormida y se burlaban de Él pues sabían que estaba muerta. Él tomándola de la mano dijo en voz alta: “Niña levántate”.

La niña se muere, las dos mujeres están postradas frente a él, (también es un puente entre las dos). No es suficiente para Jesús sanar a la mujer, sino que hay que resucitarla, ponerla de pie. Mientras las dos están postradas; una en la cama, una en medio de la gente, Jesús toma la mano y le dice en voz alta para que tod@s escuchen: “levántate”, no te vas a quedar postrada, ponte de pie. Jesús no solamente la cura, sino la levanta. Hay un detalle, cuando entran a la alcoba lleva a Pedro, Juan y Santiago, supuestamente los tres que iban a entender algo, al padre y ahí va el complemento: la figura de la madre. Dice que no es solamente el padre que importa, es una complementariedad (parecida a la cosmovisión andina): El hombre sin la mujer no es nada, son complementari@s. Esa niña también necesita a padre y madre, a l@s dos, no solamente a uno. Bueno, “niña levántate”. Retorna el Espíritu a ella y al punto se levantó y les mandó que le dieran de comer. ¡Levántate, sé fuerte!

Mientras haya un hombre como Jesús que me diga a mí como mujer: Quiero una relación recíproca, complementaria. ¡Además la quiero al mismo nivel, quiero mirarte a los ojos, quiero que te levantes, te doy mi mano para que te levantes, sé fuerte! Creo que mientras haya un hombre como Jesús, yo puedo y debo ser mujer levantada, de pie en esta Iglesia, tan machista y también en una sociedad machista como la boliviana. Es una tarea para todas nosotras.

¿Esta actitud de Jesús es exclusiva con las mujeres? Por supuesto que no, porque solamente junt@s, en complementariedad, podemos ser más mujeres y más varones. Curación de la mujer encorvada . Este relato de la curación de una mujer con discapacidad nos muestra con claridad cómo Jesús enfrenta el poder religioso. Esta mujer está encorvada, doblada por un peso excesivo, tanto que no se puede enderezar, ni levantar la cabeza ni la mirada. Yo creo que la enfermedad de esta mujer y de la mujer en general tiene que ver con lo que Jesús nos está enseñando en esta historia: curando el sábado, Jesús pone muy en claro que la persona humana es más importante que las reglas, o dicho de otra manera, que las leyes son para proteger a las personas y no al revés. ¿Qué es lo que está cargando la mujer? ¿Qué yugo le ha doblado la espalda? ¿Cuál es su ligadura? El texto dice que no es solamente una enfermedad física, sino un espíritu, una manera de pensar y sentir, de juzgar. Ser encorvad@ no deja mirar más allá, ya no hay horizonte de esperanza, no se puede respirar bien ni hablar bien, un@ solamente se ve a sí mism@, no puede establecer relaciones y –sobre todo- una no tiene rostro.

Jesús se encuentra con ella en la sinagoga, en la Iglesia. El sábado. Tampoco es casualidad. Para buen@scatólic@s sería el domingo en la misa. Y está enseñando. ¿Cómo enseña Jesús? Jesús enseña viendo. Lo primero que hace es ver a l@s más alejad@s. Como mujer, y con discapacidad, ella no está dentro de la sinagoga, está afuera, probablemente escondida en algún rincón donde están las mujeres, las y los indignos que no pueden entrar en el lugar sagrado. Jesús nos muestra que l@scargad@s son l@sprimer@s en la iglesia, no los jefes. Vengan a mí, todos los que están cansados y cargados, y yo les haré descansar. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para sus almas. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera. Si Jesús habla con ella, tiene que ir donde ella. Sale para llamarla y pone a la mujer al medio, en el centro de la atención. La saca literalmente de la marginación (dentro de la Iglesia).

Jesús le dice a la mujer: quedas libre. Le impone sus manos. No tiene miedo a su demonio, no teme la cercanía, la ternura. También es una promesa: lo que te está oprimiendo perderá el poder, porque yo soy la liberación, la ternura, la salvación, la vida, la resurrección.

El jefe de la sinagoga se enoja, él quiere orden, reglas, es un escriba, un entendido en la ley. Tiene miedo a la liberación, al caos, a la pérdida del control y del orden. Estas leyes son de Dios, pero la pregunta de Jesús es desafiante: ¿Acaso las mujeres no son de Dios, si lo son el buey y el asno? Y le llama al jefe de la sinagoga “hipócrita”. Hipócrita es alguien que dice otra cosa que hace. Podríamos decir: alguien doblado, encorvado. Jesús hace visible la realidad oculta: La que es derecha es la mujer, el que está doblado es el jefe de la sinagoga. Y Jesús se lo dice a la cara.

En contraposición con el jefe de la sinagoga, Jesús es sacramento, es signo eficaz, hace lo que dice y a la vez lo es. Él ve primero antes de enseñar, ve a esta mujer con todo su sufrimiento. A la mujer, Jesús la llama “Hija de Abraham”, hija de la ley, del pueblo elegido, con ella está la ley, no con el jefe de la sinagoga. Volviendo una vez más sobre la pregunta: ¿Cuál es la carga que lleva esta mujer? Frente a las palabras del jefe de la sinagoga, es claro: es el orden de una sociedad que pone la ley antes que la persona, las tradiciones machistas y excluyentes antes que la mujer, un orden que a esa mujer no le deja respirar ni levantar la cabeza. Esta mujer durante toda su vida está sufriendo por esta situación de discriminación. Lo que Jesús dice es claro: ustedes tratan a esta mujer peor que un asno. Pero esta mujer, la mujer doblada por un orden injusto es más importante que las reglas del jefe de la sinagoga. Jesús dice que Satanás ha amarrado a esta mujer. ¿Será muy atrevido deducir que el machismo eclesial que vivimos es una ligadura de Satanás?

Pero Jesús no solamente dice estas cosas, sino las hace: Jesús le levanta la vista, le mira a los ojos de igual a igual, la libera de todos los yugos que lleva encima, de toda discriminación porque la persona, la mujer, es más importante que las reglas. A la vez es libre: se enfrenta aljefe, no está ligado por el miedo, por un respeto falso, su autoridad viene de sus valores y prioridades bien puestos. A un nivel más profundo, cristológico, obviamente Él es quien se va a levantar de la muerte, va a vencer al pecado, va a resucitar a la persona humana de cada tipo de discriminación, marginación, injusticia y muerte.

Otros textos más nos indican un camino hacia la deconstrucción de la violencia de género: La samaritana (Jn 4,1-42), la mujer adúltera (Jn 8,3-11), María y Marta (Lc 10, 38-42), los textos de muerte y resurrección de Jesús (Jn 19,25-27; 20,11-18; Lc 24,1-12, Mateo 27, 61; 28, 1-11;). Esta deconstrucción y desarmamiento de la violencia contra mujeres necesita de mucha creatividad y curiosidad, persistencia y valor, astucia e ingeniosidad, necesita que nos metamos con todo nuestro cuerpo, mente y nuestros sentimientos a trazar nuevos caminos, a transformarnos a nosotras mismas para transformar a otros y las estructuras de opresión. En este camino nos encontraremos una y otra vez con Jesús sufriendo, muriendo y resucitando que nace una y otra vez en nosotras. Esto les deseamos para este nuevo año.



En el CEPROLAI, Centro de Promoción del Laicado que desde hace 28 años viene realizando sutrabajo no sólo en las ciudades de La Paz y El Alto sino también a nivel nacional cuando se le ha requerido.
br> Debido al acercamiento que han hecho los medios de comunicación –incluidas la pantalla grande- sobre algunos textos apócrifos y la confusión que estas interpretaciones han creado en el Pueblo de Dios, se consideró importante trabajar este tema de una forma seria y responsable, mostrando los contenidos de esta literatura y viendo las circunstancias en que surgieron entre otras.
br> La metodología que se empleó para desarrollar el curso - taller es la del VER – JUZGAR y ACTUAR. Se incorporó a ella varios métodos exegéticos que permitió acercarse al texto. Estas se adecuarán a los contenidos y a las participantes de este curso - taller con el objeto de que se apropien de los contenidos. Para ayudar a cumplir con este objetivo, se ofreció para cada tema un texto (fotocopia) elaborado para que las participantes tengan los contenidos que se estén desarrollando.Se utilizó material didáctico diverso: textos, imágenes, videos y bibliodramas, entre otros, con el fin de hacer de este curso taller una experiencia útil.
br> El curso - taller se realizó los días martes, desde el 12 de agosto al 25 de noviembre en instalaciones del CEPROLAI.
br> TEMÁTICA
br> A continuación hacemos un punteo de los temas que se trataron en el curso
br> • Qué es la literatura apócrifa y de dónde surge
• Tipos de literatura apócrifa tanto en el Primer como el Segundo Testamentos
• Características generales,clasificación por origen y género
• Apócrifos del Primer Testamento, su canon
- Los testamentos de los 12 patriarcas,
- El libro de los jubileos
• Apócrifos del segundo testamento
- periodo helenístico
- conociendo el gnosticismo
• Hechos apócrifos
- Hechos de Pedro
- Hechos de Pablo
- Comparación con los hechos de los apóstoles
• Apocalipsis apócrifos
- Apocalipsis de Pedro
- Apocalipsis de Pablo
- Comparación con el apocalipsis de Juan
• Evangelios apócrifos
- Evangelio de Tomas el mellizo
- evangelio de Felipe
- Evangelio María Magdalena
- Evangelio de Judas
• Profundizando sobreel gnosticismo
• El código Da Vinci
- Más allá del código Da Vinci
• La literatura apócrifa y nuestra fe
• Evaluación
• Jornada de celebración
Es importante mencionar el apoyo en la formación que el CEPROLAI ha venido realizando en todos estos años. El apoyo a la formación de mujeres como las de este grupo que todos los martes por la mañana han dejado de lado sus quehaceres cotidianos para darle un tiempo a la reflexión y el estudio de la Biblia, desde hace ya varios años, sin desmayar y animando a otras mujeres en el camino, lo que ha aportado a renovar el grupo.

Desde “Aire de Dios” queremos desearle suerte en este nuevo periodo que le toca vivir al CEPROLAI, que la fuerza del Espíritu guié sus pasos y que la juventud a la que se confía la tarea responda al reto de formar a un laicado crítico y de acorde a los retos de la iglesia y la sociedad como lo hicieron las matriarcas del centro.

El agradecimiento a Mery, Tete, Esperanza, Martita (que está más cerca al Resucitado) y sobre todo a Marta Aguirre por la constancia, la paciencia, la esperanza y amor que ha puesto en la tarea de hacer que el CEPROLAI sea un espacio alternativo y de respuesta al Vaticano II. Está experiencia ha sido la que ha movido a muchos laicos a comprometerse, no solo con su iglesia sino también con su pueblo y ha inspirado a la formación de diversos movimientos, instancias y instituciones entre las que se cuenta el SEBIP. Por eso simplemente GRACIAS por enseñarnos lo que es ser iglesia en el contexto en el que nos toca vivir.

































Dra. Irene Tokarski teóloga alemana especialización en ética social y manejo de conflictos realizo sus estudios en la universidad Bamberg – Alemania. Vive en Bolivia desde 1996. Volver a la lectura


Pinky Riva es Laica, católica, biblista, realizó sus estudios de Biblia en la Universidad Bíblica Latinoamericana (UBL) de San José – Costa Rica Volver a la lectura